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Ver un corazon bailar en la esquina
una danza elegante y sencilla.
Verte los ojos ya sin cegera,
y pedirte a tientas la vida entera.

Sueño causado por el revoloteo de una abeja en torno a una granada, un segundo antes de despertar. Dalí.

Antonio Machado

Uno de los regalos más extraños en el momento que me hicieron nunca fue un libro de las poesías completas de Antonio Machado. Fue, quien si no hace esta clase de regalos, de mi abuela.
Ahora, aunque no es mi libro de cabecera, si ha hecho que tenga un túnel donde leer poesía.


El viaje

CLXIII

—Niña, me voy a la mar.
—Si no me llevas contigo
te olvidaré, capitán.

En el puente de su barco
quedó el capitán dormido;
durmió soñando con ella:
¡Si no me llevas contigo!...

Cuando volvió de la mar
trajo un papagayo verde.
¡Te olvidaré, capitán!

Y otra vez la mar cruzó
con su papagayo verde,
¡Capitán, ya te olvidó!

Las "bombas" de Venezuela.

Las bombas, para quién no lo sepa, son unos cánticos populares, donde reina la improvisación, y los hombres y mujeres se contestan con mucha ironía y dobles sentidos. Se da en hispanoamérica, y en México y Ecuador es algo muy conocido. Pero he querido destacar este de Venezuela, espero que os guste.

Me subí a la costa de arriba,
cogí una flor de helecho;
vení acá, vidita mía,
relicario de mi pecho.

Allá arriba en aquel alto
me tiraron un limón;
el limón cayó en el suelo,
y el golpe en el corazón.

Corazón de palo seco,
hoja de verde laurel,
el hombre que no tiene barba,
¿para qué pretende mujer?

Decís que no me queréis
porque yo no tengo barba;
andá a un corral de chivos:
ésos sí las tienen largas.

Hermoso pimpollo de oro,
hermoso botón florido,
no pierdas las esperanzas,
que yo no las he perdido.


Allá te mando un platillo
de yerbabuena florido;
entre cogollo y cogollo
va mi corazón partido.

En el monte soy picure
y en la montaña, venao;
de tu boquita y la mía
sale un clavel encarnao.

En un vaso cristalino
bajó un ave presto a beber;
como sos hombre casado,
no te puedo querer.

Por ser la primera vez
que yo bailo en este salón,
comparo mi parejita
con las estrellas y el sol.

Ya se va haciendo la noche
para yo seguir camino;
como soy mujer casada,
a nada me determino.

Clavelito colorado,
color de piña madura,
y en el centro de tu pecho
ha de ser mi sepultura.

Quererte, yo te quisiera,
estimarte, te estimara;
pero ya sabes que soy
de la libertad privada.

Por ser la primera vez
que bailo el Pato Bombiao,
la boca de mi pareja
parece un plato quebrao.


Ese verso que me echaste
lo sacaste de un pantano;
y con otro que me echés,
tenés cara de marrano.

Boquita de sereser,
boquita de seresar;
si querés que nos queramos,
vámonos pa’l platanal.

Boquita de seresar,
boquita de sereser;
si querés que nos queramos,
vámonos pa’ entre el café

(Ramón y Rivera, 1988).

Sabina - Tan joven y tan viejo

Hoy no sé que poner, así que voy a "enseñaros" esta canción.
Disfrutadla. Es de Sabina, motivo doble para escucharla. Buen finde a todos.

Lo primero que quise fue marcharme bien lejos;
en el álbum de cromos de la resignación
pegábamos los niños que odiaban los espejos
guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York.

Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida
le pedí que a su antojo dispusiera de mí,
ella me dió las llaves de la ciudad prohibida
yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí.

Así crecí volando y volé tan deprisa
que hasta mi propia sombra de vista me perdió,
para borrar mis huellas destrocé mi camisa,
confundí con estrellas las luces de neón.

Hice trampas al póker, defraudé a mis amigos,
sobre el banco de un parque dormí como un lirón;
por decir lo que pienso sin pensar lo que digo
más de un beso me dieron (y más de un bofetón).

Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna,
lo que sé del pecado lo tuve que buscar
como un ladrón debajo de la falda de alguna
de cuyo nombre ahora no me quiero acordar.

Así que, de momento, nada de adiós muchachos,
me duermo en los entierros de mi generación;
cada noche me invento, todavía me emborracho;
tan joven y tan viejo, like a rolling stone.




Miguel Hernández.

Si algo tiene de bueno esta mayoría absoluta del PP, es que ahora se pueden hacer bromas con todo. Que llegas tarde a coger el bus : "Rajoy Dimisión!". Si te duele la cabeza: "Esto con Zapatero no pasaba". Si un profesor llega tarde a clase: "Esta es la España que nos deja el PSOE". Y así millones y millones más. Luego tiene sus cosas malas (para sus votantes buenas) pero no voy a entrar en eso. Hoy no.
Hoy hace un mes del concierto de Colplay en las Ventas. Pero hoy, como diría un seguidor de "El señor de los anillos", es "El retorno del Rey". Vuelve Noel Gallagher a Madrid. Con su nuevo (y estupendo) disco, con sus canciones de Oasis, con su sentimiento y su voz.
Así que no se que más deciros... que vayáis, y si no queréis, vosotros os lo perdéis. Ya haré la crónica... si me apetece.
Quiero dejaros como último un poema de Miguel Hernández, que he tenido la suerte de encontrar:


Cuando paso por tu puerta
La tarde me viene a herir
Con su hermosura desierta
Que no acaba de morir.

Tu puerta no tiene casa
Ni calle: tiene un camino
Por donde la tarde pasa
Como un agua sin destino.

Tu puerta tiene una llave
Que para todos rechina.
En la tarde hermosa y grave
Ni una sola golondrina.

Hierbas en tu puerta crecen
De ser tan poco pisada;
Todas las cosas padecen
Sobre la tarde abrasada.

La piel de tu puerta encierra
Un lecho que compartir
La tarde no encuentra tierra
Donde ponerse a morir.

Lleno de un siglo de ocasos
De una tarde azul de abierta,
Hundo en tu puerta mis pasos
Y no sales a tu puerta.

Y la tarde azul corona
Tu puerta gris, de vacía.
Y la noche se amontona
Sin esperanzas de día.