Si no hubiese sido por este blog, estoy seguro de que no hubiese conseguido mi nuevo puesto de trabajo. Si hubiese dejado de lado la escritura, las crónicas y la improvisación, no tendría ahora mismo esta alegría en el cuerpo. Así que muchísimas gracias a todos por cada una de vuestras visitas, porque ha sido la sangre que ahora me corre por las venas. No se que supondrá a la larga todo esto, pero de momento saborearlo es tan grande que por una vez, mirar al futuro me parece aburrido.
Intentaré mantener la misma actividad con el blog hasta el momento. Justo este mes hace un año de su apertura. Y fíjate que año. Y que manera de celebrar el aniversario. Intentaré ser el mejor "periodista" de baloncesto durante el tiempo que me dejen. Eso si que lo prometo.
Cuando tenía doce años, llevaba disfrutando de una habitación para mi solo un par de cursos, y la verdad es que gané una independencia increíble. Pero me faltaba algo. Siempre he sido un loco por la música, así que pedí por navidades una cadena de música. Nunca lo olvidaré. Es de estos regalos que aunque los pides no los esperas. Me regalaron una cadena Sony, preciosa y pequeña, que cabía en mi estantería. Con ella, iba también un disco de Andrés Calamaro, "El Palacio de las Flores". Ese gesto, se podría decir claramente, que cambió mi vida.
He tenido la suerte de poder publicar un artículo (esperemos que no sea el último) en la página de Internet www.patatabrava.com. Es sobre la reforma laboral, aquí os dejo lo que publicaron, que ante todo, soy fiel a Live Forever. Y bien queda un rato. Un saludo.
No soy demasiado fan de las versiones. De hecho, siempre me pongo en contra de las versiones, porque normalmente solo tienen un sentido, que es el de sacar el dinero de canciones que son irrepetibles. Me está viniendo a la cabeza ahora la versión de La chica de ayer de Enrique Iglesias. Ese es el ejemplo. También podemos fijarnos en Operación Triunfo, donde cada semana había unas 10 canciones versionadas, muchas veces rompiendo el alma. Me ha venido el flash de la versión de Los Manolos de la mítica canción de The Beatles All my loving o la versión que hicieron de la versión de Sinatra (Tengo entendido que le puso la letra que todos conocemos) Strangers in the night.
Estas versiones las hace la gente que no puede hacer esas canciones, y que se rinden a los temas. Luego está OT y Kike Santander que van por una vía tan diferente a la música de verdad, que no nos interesa.
Los 80 hicieron mucho daño a la estética... pero este grupo es de los 90.
Pero luego hay otro tipo de versión. La versión del fan. La versión del tipo que con talento, decide rendir un homenaje. Decide que las canciones que tocaba con su grupo cuando no eran nadie, se merecen un reconocimiento. Porque sin esas canciones, ellos no serían siquiera músicos. Con esas versiones, u homenajes, lo que hacen es poner una brecha entre grandes y maestros. Claman: Esto es lo que haría... si pudiera". Pero luego son tan grandes, que hacen canciones, no sé si mejores, pero desde luego se ganan el pan con ellas.
Y si me dejáis, quiero enseñaros mis versiones favoritas, que son siete.
1.Cum on feel the noise. La original es de Slade, un grupo de la corriente Glam Rock, que vestían lo más irreverente posible, y maltrataban las guitarras. La versión es de Oasis, ese grupo que da nombre al blog, y que en mi humilde opinión, han podido valerse por sí mismos independientemente de esta canción. Aqui Liam y Noel Gallagher revientan la canción con sus voces y las guitarras. No es mejor que la original, pero desde luego merece un hueco entre las mejores. Destaca también su versión de I am the Walrus, de los Beatles más psicodélicos.
2. ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?. Esta canción es de los inmortales Burning. Todos la conocemos, es una canción sagrada de la religión del rock español. Tal vez (por ponerle un pero) está falta de más sonido, más guitarra, más bateria, más voz... pero es insuperable. En este vídeo los Pereza, Alejo Stivel (mítico cantante de Tequila) y Juancho (cantante de Sidecars, aquí a la batería) limpian la canción, y la hacen crecer hasta nuestros días. Para no olvidar donde están las raíces.
3. Knocking on heavens door. La canción de un tal Bob Dylan, compuesta para la película Pat Garrett y Billy el niño, es probable que se incluya entre las mejores 20 canciones del siglo XX y de la historia. Pues esta versión es de Gun's and Roses, que según tengo entendido, también fueron un poco grandes. Perfecta versión, con identidad propia, que hace parecer que Dylan la escribió pensando en la voz de Axl Rose y para la guitarra de Slash. Podéis ver también la versión de The Rolling Stone del tema Like a Rolling Stone.
4. Quiero beber hasta perder el control. La original es la compuesta por Los Secretos. Con ese ritmo lento y voz triste, que hace que la letra sean cuchillos afilados y dolorosos. Pues este temazo, Fito Cabrales con sus fitilpaldis hizo que se viera de otra manera. Con una apabullante presencia de guitarras, y la voz alta y clara de Fito, parece un tema al margen del original. Suena más a venganza. Es brillante, y es Fito. Tienen otra enorme versión de la cancion de Radio Futura, la Negra Flor.
5. 1999. Es la canción más reciente de las siete. Es la canción que da nombre al último disco de Love of Lesbian. Este elepé es para mi el mejor disco de la década pasada en España, respetando a otros enormes discazos, como Canciones para el tiempo y la distancia de Ivan Ferreiro oLo más lejos a tu lado de los ya nombrados Fito y los Fitipaldis. Pues bien, la versión de esta canción es del propio Ivan Ferreiro, que al parecer es amigo de Santi Balmes y compañía, autores de esta canción. Solo necesita un piano y una guitarra para narrar la peor realidad del ser humano.
6. Maggie. La original es de Rod Stewart, canción que dio la vuelta al mundo varias veces, donde a la guitarra estaba el ahora Rolling Ron Wood. La versión, completamente españolizada (y en mi opinión mejorada) es de M-Clan, que la bordan en directo. Conocida es también la versión que hicieron en los noventa Llamando a tierra, versión de la canción Serenade.
7. Eclipse de mar. Este temazo del maestro Joaquín Sabina, que abre el disco Mentiras Piadosas, es interpretado por los hermanos Estopa y María Jiménez. Cambian el ritmo hacia la rumba catalana que tanto les gusta a los Estopa, influenciados (tal vez) por Los Manolos.
Con esta manera tan fina de hilar el principio de la entrada con la última canción, quiero dejar claro que estas no son las mejores versiones. No sé cuáles son las mejores. Lo único que sí se es que estas canciones, y estas versiones me marcaron. Y lo que también sé, es que estos covers se hicieron por amor al arte, por amor a la música, y por admiración hacia los ídolos.
No imaginas como pica el estómago al saber que el mundo va a seguir girando esta noche. Pero para ti no. Para mi tampoco, aunque no merezco ni un minuto de esta película. Es toda tuya. Toda su magia, todo su protagonismo es tuyo, aunque muchos intenten quitártelo. No he querido despedirme, porque no quiero que mis últimas palabras sonaran a despedida eterna. He dicho "hasta mañana". O por lo menos lo he pensado. No asumo otra realidad, que la de una llamada tuya a media tarde el 15 de marzo, donde tus fuerzas estén por los suelos, tu voz quebrada, pero tu ánimo se salga de la llamada. Ojalá me muera de alegría al oírte de nuevo. Ojalá que toda la suerte que yo vaya a necesitar en los próximos diez años esté contigo esta noche.
Hay una canción de Oasis, Don't go away, que fue escrita cuando Noel Gallagher supo que su madre tenía cáncer. O esa es la leyenda. No es una canción a su pareja, pero es una canción de amor. Todo el amor que se puede profesar cuando algo no va del todo bien. "Say what you say, say that you'll stay, forever and a day". Para que luego digan. La música viaja contigo en todo momento, y tu grupo favorito, es más favorito por sacarle sentido a canciones que no significan nada para mucha gente. Así que ya, hasta el día que me muera, que me quede sordo, que pierda la memoria, esta canción ya es tuya.
Llevo desde el nueve de febrero viendo este día demasiado lejano. Y ayer me acosté y ya estaba aquí. Siento que el último día que estuvimos juntos fue increíble. Ambos sabíamos que iba a ser el último hasta la operación de hoy, e hicimos todo lo posible para estar juntos ese día-tarde-noche. Y fue genial estar entre amigos, sabiendo que al menos moralmente, nunca vas a estar sola. Siempre vas a tener un hombro donde llorar, un móvil al que llamar, una comida, un cine, un Rodilla al que ir. Por lo menos mientras yo esté aquí. Y no quieras saber el resto, que está también a muerte contigo. Mañana será un día muy raro para todos. Sobre todo, porque no comeremos juntos en la universidad, como cada jueves. Ni iremos al cine, ni a la bolera, ni tu novio estará por ahí dando vueltas buscándote para pasar cinco minutos contigo antes de ponerse a hacer cosas. Mañana estarás demasiado lejos para todo esto, pero te juro que en mi cabeza estarás metida hasta que te vuelva a ver cara a cara. Porque una amistad nunca muere, es lo bueno que tienen. Y una amistad conmigo menos. Además, me debes un concierto.
Altea suena a paz, a pereza, suena a alegría. Altea es historia para contar, es música por oír, es cine por ver.
Altea evoca a aguantar la carcajada, a evitar problemas, a asistir a nacimientos. Altea suena a mimosa, a oír te quiero, a soñar con la boca. Altea pronuncia sexo del bueno, acerca la calma con los dedos, moja con besos el cuello sin parpadear.
Altea se escribe con irregularidad, se escribe con sílabas transparentes.
No sé por donde empezar. No sé siquiera que tema a tratar, pero me atrevo, querida, a decir que he cambiado tu vida. No sé que esclarecer, no sé que acontecer, no sé que admirar, escribir es el sino de mi madrugada, pero me atrevo, querida, a decir que te he cambiado la vida. Mi amistad señala tres cabezas, orgullosas y dicharacheras, perros del hortelano, caniches con sombrero. Mi verdad amarra a lo clásico. Mi personalidad se ramifica en personas. Mi autenticidad es denominada por denominadores, nada comunes, siendo todos míos.
Almas de toreros, frente a gatitos panza arriba, la crudeza agota el pensamiento. La agudeza destroza a la vida. El sentido del humor o común, como guste mi merced llamarlo, es la base de nuestra fuente. Es la fuente de nuestra sabiduría. Es la sabiduría de nuestros conocimientos. Son conocimientos que forman nuestros principios. Son principios que aplicamos en la vida. Es una vida bien llevada.
Ríanse, camaradas. Ríanse si no quieren arrepentirse. Ríanse hasta de su sombra, de su gemelo, de su miedo más acojonante. Ríanse de la vida, que la vida ya se reirá de ustedes.
Acuérdate que Baskonia viene porque te encontrabas dentro de tres equipos importantes, luchando por el mismo título. Ha pasado un año, y eres el Baskonia, pero optando a un título también peleado por tres, muy diferente, y mucho más sufrido.
Tal vez este titulo, este último día de un febrero bisiesto haya llegado a su fin. Tal vez toque renovar plantilla. Donde habrá quedado ya San Emeterio, tu gran aliado para fichar a Iturbe. Igual ha pasado con Jasen, de jugador franquicia a olvidado. Tal vez ese sea el paso. Si lo supiera, ya te lo habría dicho. Pero que le vamos a hacer, el Pamesa tiene limitaciones.
Ahora que empieza la gira de pretemporada por Italia, hay que aprovechar para coger forma. A la vuelta, a empezar de cero. Nuevo entrenador, nuevos jugadores, nuevo equipo técnico. Y no hay que volverse loco, no hay que hacer una gran inversión, porque jugar rápido nunca sale bien, y te puede pasar como a Unicaja, que jugador que ficha, jugador del que se enamora.
Así que desde mi apacible comodidad, desde mi más sincero enamoramiento, y mi más enorme amistad, el consejo es que estás ante una buena oportunidad. Porque el equipo está mejor que hace un mes. Porque dentro de un mes, el equipo será otro, y lo analizaremos desde el palco VIP de una cafetería con terraza, con dos tercios, dos raciones de patatas, y una caja de pizza. Y lo más importante, entre risas.
De Pippen, para Jordan.
La cruzada pacífica, Inocencio III, Conrado III, Felipe V, Carlos II, Federico, la Declaración de Independencia de las trece colonias inglesas, Montesquieu, Bodino, Hobbes, la historiografía de las lenguas hispanas de la orden de malta en la época moderna, Napoleón, Napoleón III, Los amigos políticos de Varela, Lynch y su España bajo los Austrias, los comuneros, John Elliot y sus estudios sobre las rebeliones en Cataluña, Constitución del 4 de noviembre de 1848 en Francia. Movimientos de independencia en Europa. El Corán, Mahoma, el profeta y sus revelaciones, los camellos. La revolución francesa, La Aventura de la Historia, Desperta Ferro, Revista de Historia.
Esto si es estudiar (y vivir) la Historia.
Menudo lo que viene. Creo que durante los próximos cuatro meses, de pocos libros voy a poder comentar y decir: "Me ha encantado, es genial"... bueno sí podría hacerlo, pero son manuales de Historia Contemporánea, Historia Medieval... así que me reservo esa enorme fuente de sabiduría para mí.
Tengo una idea. Se titula "Las tres generaciones". En resumen, es la teoría de que para afianzar una sociedad, se necesitan tres generaciones. Puede ser una chorrada, pero es mi idea. Estoy intentando darle forma, y es sin duda la cosa más difícil a las que me he enfrentado. No sé si me quedarán 10, 20 o 30 páginas, pero quiero acabarlo. Probablemente sea una basura, pero quiero acabarlo. Además, a partir de ahora, mi respeto y mi admiración para Ortega y Gasset, Max Webber, Comte y compañía es enorme. Menudo mérito.
Si quieres ver el mérito de Micheal Jordan, juega al baloncesto. Si quieres ver el de Ken Follet, intenta escribir 1.000 páginas, aunque sean de tu vida. No las rellenarías. Si no admiras a Sabina, coge hoja y papel y a ver que pasa. En el mundo hay más actos increíbles de los que nos creemos, pero no sabemos apreciarlos.
Muchas malas noticias para ser lunes. Menos mal que me queda la música. Y ella.
Parece ser que no hay vuelta atrás. Feliz semana.
Tengo ganas de ser historiador. Me encantaría trabajar en la radio. En una revista. En un periódico. Me encantaría ser cómico. Me gustaría estudiar fotografía, arte, sociología. Quiero aprender a tocar la batería, el bajo, el piano. Quiero vivir una final de 100m lisos en un estadio de los juegos olímpicos. Quiero ver un partido de los New York Knicks de la NBA. Quiero escribir libros. Quiero colaborar en la grabacion de una canción para un disco. Quiero dar un concierto. Quiero tener hijos. Quiero ser guionista de una película. Quiero dirigir mi propia película. Quiero saber de música clásica. Quiero leer todos los libros que veo y me atraen. Quiero hablar inglés como hablo castellano. Quiero dar una clase en la universidad. Quiero tener un sueldo de mierda para poder quejarme. Quiero vivir en una habitación de una casa de desconocidos. Quiero componer una canción de la que sentirme orgulloso. Por que no, me gustaría casarme. Quiero pasarme 14 horas de avión y aterrizar en Hawaii. Quiero ver las pirámides de Egipto. Quiero ver al Atleti ganar al Madrid. Quiero que me hipnoticen. Quiero hacer el camino de Santiago. Quiero hacer un curso de sonido e imagen. Quiero hacer periodismo. Quiero ser periodista. Quiero tener un máster. Quiero ver todas las películas del mundo. TODAS. Quiero ser crítico de cine. Quiero ir a los Oscar. Quiero ir al festival de Cannes. Y si voy, quiero ser quien entregue la palma de Oro. Quiero vivir una revolución.
Y quiero tenerla enamorada el resto de sus días. Eso sobre todo. Porque si no es así, tal vez mi curiosidad mengue, y caigan mis ganas y mis deseos. Ella es mi inspiración. Ella es mi fuente de energía. Es mi sonrisa, es mi alegría, es mi vaso de agua. Es un nombre exótico, es un sueño cumplido. Es una sarta de noñerías que nunca diría. Ella es un "yo nunca" obsoleto, es Beady Eye, es unas gafas. Es un cuerpo perfecto, y mi dedos y mi tinta.
Tengo un tío mu tonto. Este tío, hace años, se compraba la guía Marca de fútbol, y la iba actualizando a lo largo del año. Yo, le imitaba. Con la play station 2, estas guías que iba formando, las plasmaba en los equipos de fútbol. Posteriormente, durante un par de años, mi horario diario era: ir al colegio 6 horas, y jugar a la consola con mi tío otras 4-5 horitas. Luego se fue a Galicia, y desde allí, teníamos conversaciones por teléfono sobre NBA de una media hora a la semana.
Pasados los años, llegó la racha de apuestas en internet. Yo, siendo fiel a mi estilo, le imité. Y me hice una cuenta en una casa de apuestas, dos días después de alcanzar la mayoría de edad.
La última locura que le ha dado a mi tío, es hacer una recopilación de los grupos y canciones más importantes de la historia. Ahí es nada.
Y yo, como buen sobrino, le estoy imitando.
Desde luego, que es algo tremendamente complicado. Es muy difícil dejar de lado la pasión, para dar paso a la objetividad. Pero es muy divertido.
Mi tío, además de ser mi tío, ha sido una especie de referente social. Y un buen amigo.
Bueno, solo queda un día para acabar el año. Es hora de hacer balances y reposar estos días. Así que voy a empezar yo.
Un año, a nivel personal, inmejorable, y a nivel académico, muy divertido y gratificante. He hecho de todo este año. Así que solo puedo despedir el 2011 con una sonrisa, y recomendaciones de lo que me ha ayudado un poco a ser feliz.
- Ordeno y mando. Amélie Nothomb. Un libro de unas 150 páginas, que en las calurosas noches de verano, sirvió de vaso de agua.
- A sangre fría. Truman Capote. Un clásico, que como historiador, es una fuente esencial para conocer los Estados Unidos de mediados del s.XX. Con su doble moral y sus cosas. Va de más a menos, pero es genial.
- Kasabian. Grupo británico, de Leicestershire, que lleva ya años dando música, pero que he tenido la suerte de encontrar y vivir en directo. Club Foot, Underdog; son sus temazos.
- Jamaica. Grupo francés que surgió de la desaparición de los enormes Phoenix. Geniales.
- NBA 2k11. Juego de Play Station, que me vino de perlas en un momento bastante duro y extraño.
- Medianoche en París. La última de Woody Allen. Id a verla y entendereís porqué la pongo aquí.
- El rito. Pelicula mediana, pero muy muy entretenida.
-X-Men Orígenes. Pese a lo que digan, peliculón.
Sabeis lo mejor? Que un año es tan largo, que no te acuerdas ni de la mitad de lo que ha pasado. He visto cuatro mil películas más, he leido 5 - 8 libros más, he escuchado otros 10 nuevos grupos de música, pero no me acuerdo absolutamente de nada.
Así que ni borrón y cuenta nueva ni mierdas de esas, que si no se ha muerto nadie, no habrá sido para tanto.
PD: Lo mismo yo tengo el liston muy bajo, pero lo creo así.
Nos vemos en 2012. Este blog fue un acierto. Me siento alguien.
Hoy, sábado nubloso en Madrid, la niebla viola la ciudad en busca de una explicación a este frío cerrado invernal, donde el agua caliente a las manos es un martillazo al alma.
El cielo gris azulado, gris negro, azul oscuro, anuncia que hay que quedarse en casa. Que hoy no merece la pena nada fuera de ella. Ese recochineo desde el sofá, esa paz contra el mundo, ese bienestar. Hoy se merece un buen abrazo al abrigo de la música. Porque ni el cambio climático, ni Kyoto, ni Botticelli nos puede robar estas tardes tan poco mediterráneas, tan madrileñas. Ese invierno calado en los huesos. Este frío atroz, que rasga las vestiduras hasta que el sueño llega. Hasta que el caldo entra en las venas. Bendito invierno. Que sería de la poesía sin este mercado de agua contaminada. Qué sería de estas calles sin ese olor a libertad, a campo, a pasado... Que haríamos sin ver en escasas ocasiones que hay que pararse a pensar. Que sería del miedo sin la niebla, que sería del llanto sin las nubes. Que sería del amor sin la lluvia. Que sería de la felicidad con alas. Cómo sería vivir a un palmo del suelo, como sería vivir sin verlo. Maldito suelo, déjame volar. Bendita navidad, que te hace recapacitar. Bendita suerte que te hace prosperar. Bendito mundo, que desde que la conozco, amo la niebla, amo la lluvia, amo verla.
Hoy es un día muy madrileño, muy nuestro. Es un día para Sabina. Disfrutad.
Lo bueno de ser universitario es que mientras que para el resto del mundo la semana atraviesa su momento más duro (miércoles-jueves), para mi ya está acabando. Privilegios que te das. Pero si miro a mi izquierda veo 4 libros que prácticamente tengo que leerme enteros para sacar algún dato de mierda para mis trabajos. El karma es lo que tiene. O dharma, o algo así.
Espero que el que hace cosas malas, tenga cosas malas en su futuro. Suena muy oscuro, pero es verdad, que se jodan. Esa visión vengativa me la ha dado la vida. Pero también he descubierto la otra cara de la moneda. No es justo que la gente lo pase mal siempre. Es decir, hay gente increíble y gente maravillosa, que tiene un pequeño pozo personal, del que por unas cosas o por otras, siempre tienen que volver a echar un vistazo. Y no me gusta nada eso.
Es cierto que yo sufro de empatilitis (no, no existe). Es decir, a la mínima creo empatía con la gente que lo pasa mal. Me pasa hasta en las películas cutres.
Hay gente que también sufre esto, y le da pena que Voldemort muera al final de la saga de Harry Potter. (Es mi momento friki, así que seguid leyendo sin rencor). Hay varios matices en este color, a mi Voldemort me la pela.
Pero volviendo a eso, sufro cuando veo a "mi gente" (no me gusta esa expresión) pasarlo mal. Sea quien sea, a la hora que sea. Obviamente hay grados de importancia. Me da igual que alguien lo pase mal por un examen. Es un examen; no te acordarás de él dentro de 2 años. Pero la vida si te la machacan otras cosas,como la rutina, o el desdén, o la gente, o la familia (en el sentido de vivir sus problemas), o tus malos días.
Contra la rutina no se puede hacer nada, ni con la familia, pero bueno, hay que intentar siempre salir adelante. Cuando lo dice otra persona, y se dice con este tonito americano, o con esa falsedad típica de las canciones pop baratas en plan "sonreír no cuesta nada, se feliz siempre" el estómago se me rebela. Pero visto desde la perspectiva correcta, hay que aplicarle su ración de verdad.
Si a una mala racha se la denomina "salir del pozo", es por algo. El pozo tiene una boca, y esa boca da a la luz, a la tranquilidad y a la normalidad. Porque quedarse pisando el barro y el fango donde antes hubo agua no vale para nada. Es decir, llega un momento donde encuentras refugio en esa oscuridad, y tus propias penas valen de escudo. Pero ese romanticismo tiene que acabar en algún momento. Mola mucho más intentar salir del pozo que quedarse sumido en él.
En un fragmento de la película "Pequeña Miss Sunshine", surge esta conversación:
"---- ¿Sabes quien es Marcel Proust?
— ¿Es ese del que enseñas?
— Sí, un escritor francés. Un auténtico fracasado. Nunca tuvo un trabajo, sus amores fueron un desastre, gay... Estuvo veinte años escribiendo un libro que ya casi nadie lee, pero quizá sea el mejor escritor desde Shakespeare… En fin, él llego al final de su vida, echó la vista atrás y decidió que todos esos años en los que sufrió fueron los mejores de su vida, porque le moldearon. Los años de felicidad… perdidos, no aprendió nada."
Obviamente es ironía, pero como todo, tiene su parte de razón. La parte graciosa de la vida, queramos o no reconocerlo, es luchar. Luchar y dar el cayo. Luchar y caer. Caer y levantarse. Levantarse y encontrar otro objetivo. Luchar y triunfar. Son las cosas que se recuerdan. El objetivo es alcanzar la felicidad, pero la felicidad es el final, desde donde haces balance.
Este 2011 llega a su fin, y yo puedo decir desde la felicidad, que han sido los días más bonitos de mi vida. Donde todo, absolutamente todo me ha venido de cara. He conocido a gente maravillosa, que me aportan cosas que antes eran algo desconocido. Gente con la que puedo compartir cosas que antes se quedaban en mi interior. Por otro lado, he conocido a otra personita que supone la guinda de mi pastel, pero que sin duda es también la base de él. La carrera que hago me llena. Tengo grandes amigos. Ahora mismo, no puedo pedir más, y de hecho, no lo pido. Sé que el dinero no hace la felicidad. Lo sé, y me encanta que eso sea así.
Y sé que hay personas que tienen el 2011 como año para olvidar en muchos aspectos. Así que esto va para ellos, porque merecen la pena, porque los buenos momentos les llegarán por otro lado, y porque yo quiero ver como esos buenos momentos llegan. Porque van a llegar.
Levantarte con buen sabor de boca, la verdad que es algo que no se puede comprar. Por suerte. Imaginate comprar dos raciones de "el buen despertar" y así un sábado por la mañana tener la sensacioón a las 9 a.m de que todo va bien, de que no hay problemas, y de que la vida es bella.
Pues prefiero que no inventen esa medicina. Porque la escasez de esos días son los que hacen que la vida valga la pena. Luchar por esos despertares son los que marcan objetivos. Quien no sueña con que la vida fluya tan sencillamente que no haya que preocuparse por qué vendra después. Es un poco como esa sensación que se tiene en verano. En las vacaciones, cuando te levantas a las tantas, más cerca de comer que de desayunar, no te preocupas... es más, ni te importa lo que venga con el día.
Pues más o menos así es la sensación mañanera que intento explicar. Te levantas feliz. Sabes que tienes cosas que hacer, pero sabes que todo tiene una importancia relativa. Sin estos despertares, los seres humanos nos habríamos vuelto locos poco a poco. Todo el mundo necesita un poco de aire fresco. Y es que solo un despertar así al mes, te sirve para ir tirando.
Cuando las cosas no van como quieres que vayan, y cuando no ves solución, es un auténtico agobio. Una impotencia. No sabes que camino tomar. El miedo te invade. Pero con un golpe de valor, de suerte, de casualidades, haces frente al problema y lo resuelves. Esa noche dormirás como un niño pequeño.
Estar enamorado, aunque no lo parezca, es difícil de llevar. No es lo que piensas que voy a decir. No es tan difícil como parece el día a día, ni las discusiones, ni nada. Lo que es dificil es poder ayudar cuando se es preciso. No hay nada más dificil que ver que la persona que quieres sufre, y que no puedes ayudarla. Porque darías cualquier cosa por ayudarla, por buscar una solución, por acabar con todo... pero no es así. Toca sentir los problemas como si fueran tuyos. Y toca ver como se resuelven sin que tu puedas hacer nada por acelerar el proceso.
Pero que le vamos a hacer, esos días duros son los que merecen la pena, porque si no sale bien, quedarán en el recuerdo como un bache, pero si salen bien, vas a desbloquear caminos que nunca podrías conseguir por otro lado. Son los días con los que haces balance de las semanas, de los meses, de los años... Porque son los dias que merecen la pena.
Yo aguantaría todo lo que me echaran por ella, si así me aseguran buenos despertares.
Y no es un tópico. Moriría por ella, y por un segundo a su lado. Porque los momentos más duros no son otros, que cuando el tiempo limita nuestros encuentros.
Así que aunque ese problema no tenga solución, ese poco tiempo juntos, intento que se sienta querida, feliz, sonriente, amable y a gusto.
Así que esto que he escrito, va por mis días buenos, por mis días malos, y por ella, que hace recuerdos que al recordalos me emocione (de lo preciosos que son).